
Charlie Pee y el sexo nuestro de cada día
"No hay niños, ¿verdad?", preguntó Charlie Pee, con el monólog...
"No hay niños, ¿verdad?", preguntó Charlie Pee, con el monólogo ya a velocidad de crucero desde hacía minutos. No, no había ninguno. El público hizo caso de las palabras de la humorista en una entrevista publicada en este diario en la que pedía que no hubiera criaturas porque, claro, cuando te pones la polla en la boca la palabra y la expresión no son una licencia poética del periodista, sino la palabra y la expresión explícitas de la artista una y otra vez sigue siendo válida la advertencia, pues conviene que no haya menores muy menores entre el público. No había niños, pero sí ganas (satisfechas) de reír y de dejar por un momento las multitudes de la calle (baterías, circo, conciertos, la Mostra a punto de caramelo...) para disfrutar de la Festa Major de Manresa en el teatro.